Cuba suprime el límite de efectivo e introduce nuevos billetes ante el colapso bancario
72,62% de toda la liquidez nacional en Cuba se encuentra actualmente concentrada en billetes físicos en la calle, devorando por completo el terreno virtual y consolidando una desbancarización de facto. Esta alarmante cifra, que se ha multiplicado por casi seis veces desde 2020, ha obligado al Banco Central de Cuba (BCC) a dar un giro radical en su política económica mediante la implementación de un paquete urgente de reformas estructurales para intentar devolver el oxígeno a un sistema financiero al borde del colapso institucional.

Las claves de las nuevas medidas económicas
- Eliminación del tope físico: Se deroga el límite rígido de 5.000 CUP para transacciones en metálico entre actores económicos establecido por la Resolución 111, sustituyéndolo por un fondo flexible negociado con cada banco bajo la nueva Resolución 74/2026.
- Nuevas denominaciones: Comienzan a circular de inmediato billetes de 2.000 y 5.000 pesos cubanos para agilizar las operaciones en cajas y mitigar el impacto de la inflación.
- Pago descentralizado de pensiones: Los comercios locales (estatales y privados) podrán asumir voluntariamente el pago en efectivo de las jubilaciones mediante el sistema de Caja Extra.
- Ampliación de límites digitales: El nuevo umbral para operaciones electrónicas se eleva sustancialmente hasta un máximo de 2.500.000 pesos mensuales por cliente.
- Sanciones comerciales: Las autoridades provinciales intensifican las multas a los establecimientos que se nieguen a aceptar transferencias en línea, acumulando ya 15.240 multas a nivel nacional.
Análisis de una reforma forzada por la calle
La escasez extrema de papel moneda ha convertido la rutina de los ciudadanos en un auténtico calvario. El Banco Central de Cuba justificó que la falta de liquidez es consecuencia directa de variables macroeconómicas acumuladas, destacando el historial de déficit fiscal financiado con emisión monetaria descontrolada y una inflación con una variación interanual del 13,42%. A pesar de que más del 80% de los salarios y pensiones estatales se depositan en tarjetas magnéticas, la ausencia de fondos en los cajeros automáticos impide que los trabajadores accedan a su dinero de forma legal.
La vía de la prohibición ensayada en agosto de 2023 con la bancarización obligatoria demostró ser completamente ineficaz. La calle edificó su propio sistema financiero paralelo: los proveedores mayoristas exigen cobrar exclusivamente en efectivo para poder adquirir divisas en el mercado informal e importar mercancías, lo que atrapa a los pequeños comercios minoristas (Mipymes) en un círculo vicioso. Ante la imposibilidad de retirar fondos de sus cuentas fiscales en las sucursales, los vendedores optan por rechazar sistemáticamente los pagos electrónicos, dejando al ciudadano común desamparado.

La gravedad de la situación es admitida incluso por administraciones locales como la de Guantánamo, donde el banco Bandec solo logra captar el 35% de la recaudación diaria necesaria para cubrir sus operaciones corrientes. El acaparamiento de capital afecta de forma directa a sectores básicos como el personal médico y docente, quienes sufren graves retrasos en sus cobros, provocando que lo que inició como una traba logística bancaria sea hoy una crisis social generalizada.
El impacto humano: ocho horas por una pensión de cuatro euros
Para los sectores más vulnerables de la población de la isla, la crisis bancaria se traduce en un severo desgaste físico y emocional. Las pensiones mínimas se sitúan en torno a los 3.000 pesos cubanos, una cifra exigua que equivale formalmente a apenas cuatro euros mensuales. Para retirar este dinero, los ancianos deben soportar interminables colas bajo temperaturas extremas.
La alarmante estampa de decenas de personas de la tercera edad pernoctando en las aceras o sentadas durante jornadas enteras sobre los contenedores de las calles evidencia la ineficacia del sistema de distribución. Por esta razón, el Banco Central ha ideado de urgencia el programa sensible para que los comercios locales sirvan como agentes de pago comunitarios mediante contratos de Caja Extra. Bajo esta modalidad, los establecimientos que entreguen el dinero físico a los jubilados recibirán una comisión de 1 CUP por transacción, más el 0,25% del monto total de la operación.
Próximas fases y aplicación inmediata
La nueva flexibilización monetaria y comercial entra en vigor de forma oficial a partir de este lunes 20 de julio de 2026. Aunque el Gobierno cubano ha asegurado que las nuevas denominaciones de billetes de 2.000 y 5.000 pesos ya están en las bóvedas nacionales, entidades como el Banco Popular de Ahorro alertan que las primeras remesas inyectadas tienden a desaparecer de la circulación pública de inmediato debido al atesoramiento preventivo de los comerciantes, lo que obligará a intensificar inspecciones fiscales conjuntas con la ONAT en las próximas semanas.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no hay dinero en efectivo en los bancos de Cuba?
La escasez responde a un déficit fiscal financiado con excesiva emisión monetaria que desató una alta inflación. Esto obliga a la población a usar enormes volúmenes de billetes para compras básicas. Además, los comercios retienen el efectivo en la calle para pagar a proveedores mayoristas informales, impidiendo que el dinero regrese al sistema bancario.
¿En qué consisten los nuevos billetes puestos en circulación?
El Banco Central de Cuba ha introducido billetes de 2.000 y 5.000 pesos (CUP) con el objetivo de facilitar las operaciones de caja de alta cuantía, reducir los costes asociados al traslado de grandes volúmenes de papel moneda y agilizar el pago prioritario de salarios atrasados y jubilaciones.
¿Cómo funcionará el nuevo cobro de pensiones en comercios locales?
A través del servicio digital de Caja Extra, los comercios privados y estatales cercanos a los barrios rurales o urbanos podrán entregar de forma voluntaria el dinero en efectivo a los jubilados de su entorno. El banco acreditará electrónicamente los fondos al comercio y les abonará una pequeña comisión por el servicio prestado.
¿Qué pasa si un negocio se niega a aceptar pagos digitales o transferencias?
Todos los establecimientos estatales y privados están obligados legalmente a aceptar canales electrónicos. Las autoridades han endurecido los controles sorpresa mediante cuerpos de inspectores provinciales, aplicando hasta la fecha más de 15.000 multas y decretando el cierre temporal de 269 locales infractores.
Resources
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