Una mujer de 35 años residente en Beneixama (Alicante) falleció tras sufrir una parada cardiorrespiratoria mientras era atendida por una unidad del Servicio de Ayuda Médica Urgente (SAMU) desplazada desde Villena que no contaba con médico en su dotación. La asistencia médica con un profesional facultativo llegó aproximadamente 40 minutos más tarde desde Elda, momento en el que la paciente ya había muerto. El suceso ha provocado una profunda indignación en las comarcas del Alto y Medio Vinalopó, donde las autoridades locales y representantes de la sanidad pública denuncian un deterioro alarmante y estructural en la atención sanitaria a emergencias.

El servicio de emergencias en la comarca, a examen
El trágico fallecimiento en Beneixama ha sacado a la luz las graves deficiencias operativas que arrastra el transporte sanitario en la zona interior de Alicante. Las ambulancias SAMU son unidades diseñadas por normativa para prestar Soporte Vital Avanzado, lo que exige la presencia a bordo de personal médico, enfermero y técnico. Sin embargo, en la práctica diaria, la falta de personal ha llevado a la Administración a poner en marcha unidades sin facultativo presencial, transformando de facto estos recursos de soporte vital en servicios asistidos únicamente por enfermería.
Esta carencia provoca un efecto dominó que compromete directamente los tiempos de respuesta en situaciones críticas donde cada segundo cuenta. Cuando la unidad de una localidad concreta no puede asumir una parada cardíaca u otra afección de gravedad por falta de equipo completo, el centro de coordinación se ve obligado a derivar recursos desde otros municipios distantes, disparando las demoras de llegada por encima de los 30 minutos.
Cronología del deterioro en el servicio del Vinalopó
Las incidencias asistenciales por falta de médico en el Servicio de Emergencias no representan un caso aislado en la comarca, sino que se han repetido con frecuencia durante los últimos meses:
- Domingo 19 de julio: El servicio SAMU con base en Villena operó durante la jornada sin profesional médico a bordo, atendiendo diversas emergencias en la zona bajo este esquema reducido.
- Atención en Beneixama: Tras la alerta por la parada cardiorrespiratoria de una mujer de 35 años, el SAMU de Villena llegó a la vivienda en unos 17 minutos pero sin médico. El vehículo facultativo de apoyo, enviado desde Elda, tardó 40 minutos en personarse en el lugar.
- Intervención en Sax: Tras registrarse un apuñalamiento múltiple en la localidad de Sax, la primera asistencia corrió a cargo de la unidad villenense desprovista de profesional facultativo. Posteriormente tuvo que desplazarse una ambulancia con médico desde Elda, desprotegiendo a su propia área asistencial de referencia.

Falta de personal y saturación por traslados secundarios
El trasfondo de esta crisis sanitaria combina el déficit estructural de personal con la carga de trabajo asistencial entre hospitales. Un informe elaborado por la Plataforma por la Defensa de la Sanidad Pública de Elda expone que la única unidad SAMU asignada a Elda realiza diariamente entre uno y dos traslados secundarios hacia el Hospital General de Alicante para mover a pacientes complejos.
Cada uno de estos traslados supone que el vehículo esté fuera de servicio en su área asignada durante unas 3 horas. Si se produce un aviso urgente durante ese tiempo, la central moviliza la unidad de Villena, generando retrasos que se extienden al resto de la comarca. Asimismo, las unidades de Soporte Vital Básico (SVB) en Elda sufren una continua sobrecarga que obliga a recurrir de forma constante a la ambulancia de Monóvar, desatendiendo de manera temporal a núcleos urbanos como Casas del Señor o La Romana.
A este complejo panorama se suma el uso eventual de ambulancias de Transporte No Asistido (TNA) para responder a urgencias domiciliarias derivadas por atención primaria. Al carecer del equipamiento técnico y personal especializado para atender a pacientes críticos, la tripulación debe solicitar una ambulancia adicional a través del 112, lo que acaba dilatando la asistencia final hasta 45 minutos.

Exigencias políticas y protesta sindical
El alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, ha comparecido públicamente junto a las diputadas autonómicas socialistas Charo Navalón y Yaissel Sánchez para exigir explicaciones inmediatas a la Conselleria de Sanidad dirigida por Marciano Gómez, exigiendo la cobertura efectiva de las plazas médicas.
Un SAMU sin médico no es un SAMU. Exigimos el cumplimiento de la ley para que las ambulancias de emergencias sanitarias siempre cuenten con la figura profesional del médico. Los fines de semana el SAMU de Villena no tiene médico, una cosa que ocurre muy a menudo y que el conseller debe tener en cuenta y resolver.
Por su parte, la diputada Yaissel Sánchez criticó que esta anomalía asistencial se esté extendiendo a otros municipios de la provincia como Sant Joan d'Alacant o Dénia. Desde el punto de vista laboral, el sindicato UGT Serveis Públics PV ha advertido reiteradamente de que la ausencia de médicos en el SAMU sobrecarga a los profesionales de enfermería, quienes deben tomar decisiones complejas sin un marco normativo que regule sus funciones y responsabilidades jurídicas en estas unidades adaptadas.
Lo que está por venir en Les Corts y la comarca
El grupo parlamentario del PSPV-PSOE en Les Corts Valencianes ha anunciado la formulación de preguntas e iniciativas de control parlamentario para que la Conselleria de Sanidad detalle la cifra exacta de turnos descubiertos sin facultativo en las unidades de la provincia de Alicante.
Para revertir este deterioro asistencial, las plataformas en defensa de la sanidad pública exigen un incremento notable del parque móvil en la zona: pasar de 2 a 5 unidades SAMU operativas, ampliar a 12 ambulancias SVB con servicio continuado de 24 horas y reforzar la red con hasta 20 vehículos TNA en las horas de mayor demanda.
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